
La diputada federal del PAN, Paty Jiménez, expresó su rechazo a la iniciativa de Ley de Aguas impulsada por el gobierno federal, al considerar que no garantiza el derecho humano al agua, sino que centraliza su control, genera incertidumbre y afecta directamente a las familias, al campo y a los municipios.
“La propuesta convierte el agua en un permiso del gobierno, la politiza y elimina la certeza para quienes dependen de este recurso todos los días. El agua debe ser un derecho, no un instrumento de control”, señaló la legisladora.
Explicó que la iniciativa contempla una nueva Ley General de Aguas y cambios a la Ley de Aguas Nacionales, los cuales reducen la autonomía de los estados y concentran las decisiones en la Federación, poniendo en riesgo el abasto y el desarrollo productivo.
Paty Jiménez advirtió que esta ley golpea de manera directa al campo, ya que elimina derechos adquiridos, criminaliza a productores con penas de cárcel por faltas administrativas, y no garantiza el uso del agua para actividades agrícolas y pecuarias.
Asimismo, alertó que se pretende obligar a las familias a instalar sistemas de captación de lluvia costosos e inviables en muchas regiones, además de imponer más obligaciones a los municipios sin asignarles recursos adicionales, lo que podría agravar los problemas de abasto.
De aprobarse la ley como está, agregó, negocios, productores, industrias y hogares quedarían en una situación de mayor incertidumbre sobre el acceso al agua.
La diputada indicó que el PAN propone:
Certeza jurídica, para que el agua siga siendo un derecho estable.
Presupuesto real para infraestructura hídrica en estados y municipios.
Protección al campo y apoyo a las familias, sin criminalización ni imposiciones imposibles de cumplir.
Por último, Paty Jiménez hizo un llamado a que no se apruebe esta ley de manera apresurada y se escuche a productores, municipios, expertos y ciudadanos.
“En el PAN defendemos a las familias, al campo y a los municipios. Queremos una ley justa, técnica y con presupuesto, no una ley que concentre el control del agua en manos del gobierno federal”.
