Durango, Dgo.– En medio de una lucha marcada por el dolor físico, el desgaste emocional y las fallas en el acceso a servicios de salud, Jorge Anuar Nevárez, paciente con una enfermedad crónico-degenerativa, hizo un llamado a abrir el debate sobre la eutanasia en México, como una opción para personas que enfrentan condiciones médicas irreversibles y de alto sufrimiento.
Diagnosticado con adrenoleucodistrofia, un padecimiento hereditario poco común que afecta el sistema nervioso y otras funciones del organismo, Jorge ha vivido de cerca las consecuencias de esta enfermedad, que ya ha cobrado la vida de cuatro integrantes de su familia.
Durante años, explicó, su vida ha estado marcada por la búsqueda de atención médica, tratamientos y alternativas que le permitan frenar el avance del padecimiento. En 2019, ante la falta de respuesta institucional, promovió un amparo para exigir su derecho a la salud, logrando una sentencia favorable en 2020 para acceder a un trasplante de médula ósea.
Sin embargo, señaló que, a pesar de contar con el respaldo legal, el procedimiento se retrasó durante cuatro años debido a la falta de liberación de recursos por parte de las autoridades de salud. Fue hasta hace dos años que finalmente pudo realizarse el trasplante en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, en la Ciudad de México.
“El trasplante no es una cura, es una forma de detener la enfermedad. Pero en ese tiempo de espera hubo daños que ya no se pueden revertir”, expresó.
Jorge detalló que durante ese periodo su condición se agravó, al desarrollar complicaciones neurológicas, crisis convulsivas y un deterioro progresivo en su salud, situaciones que, asegura, pudieron haberse prevenido con atención oportuna.
Desde esta experiencia, ahora levanta la voz en representación de otras personas que viven con enfermedades crónico-degenerativas o en etapa terminal, muchas de las cuales —dijo— enfrentan dolor constante, falta de medicamentos y limitaciones en el acceso a tratamientos especializados.
En ese contexto, solicitó a legisladores federales analizar y avanzar en la iniciativa sobre eutanasia que actualmente se encuentra en el Senado de la República, la cual busca establecer criterios para que pacientes en condiciones críticas puedan decidir sobre una muerte digna.
“La eutanasia es para quienes viven un sufrimiento constante, sin acceso a salud, sin medicamentos. Es poder decidir si quieres seguir en esas condiciones o descansar”, explicó.
Nevárez subrayó que esta propuesta no debe verse de manera aislada, sino como parte de una discusión más amplia sobre el derecho a la salud, el cual —afirmó— en la práctica no siempre se garantiza, especialmente para quienes padecen enfermedades raras o de alto costo.
Asimismo, reconoció que el impacto de estas condiciones no se limita al ámbito físico, sino que también afecta la salud mental, el entorno familiar y la vida social de quienes las padecen.
“Es un sufrimiento físico, mental y emocional muy fuerte. Hay personas que llegan a la depresión, que sienten que no pueden más”, comentó, al recordar que incluso dentro de su familia hubo casos donde el dolor llevó a pensamientos extremos.
Finalmente, reiteró su llamado a las autoridades para atender tanto la falta de acceso a servicios médicos como la necesidad de generar alternativas dignas para quienes enfrentan enfermedades sin cura.
“El derecho a la salud está en la ley, pero en la realidad muchas veces no existe. Por eso pedimos que se haga algo, que se escuche a quienes estamos viviendo esto”, concluyó.
